9 de marzo de 2008

Arráncame un anuncio

No conformes con arranques que involucran inicios de clases, torneos, programas (ver nota anterior “Arráncame la lengua de un tirón”), ahora parece que “arrancan anuncios”:

Arrancan anuncios de obras en el Roca, el Sarmiento y el San Martín”
Con el fin de descomprimir los cuestionamientos que recaen sobre el millonario proyecto del "tren bala" a Rosario y Córdoba, el Gobierno lanzará los próximos días un paquete de obras que apuntan a mejorar los servicios ferroviarios de la región metropolitana.

A los lectores que hablan castellano corriente debemos advertir que no es que le sacaron a la fuerza una declaración a un funcionario. Tampoco que habían hecho una campaña de anuncios publicitarios sobre obras en esas líneas de ferrocarriles, que fueron arrancados de las soportes en los que habían sido pegados. Esos son usos de la palabra “arrancar” demasiado tradicionales para un periodista de anticipación.

Para los que no lo conocen el “Periodismo de anticipación” es nuevo género corriente que se ocupa de convertir en noticias los anuncios oficiales, anticipándose incluso a la ocurrencia del hecho. Por ejemplo, en la nota que analizamos:

“El primer paso para modernizar los trenes urbanos lo dará el martes...”
“Luego vendrá a fines de marzo, la firma del contrato...”
“Y en los primeros días de abril...”

Lo que no se entiende bien es qué quieren decir con el primer párrafo:

“Con estas iniciativas, la administración kirchnerista busca dar respuesta a las constantes críticas que manifiestan los usuarios de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires por las malas condiciones en que se encuentra el sistema ferroviario metropolitano.”

¿Qué iniciativas dan respuesta a las críticas? ¿Las medidas que todavía no se han tomado? ¿O la circulación en la prensa de los anuncios de las medidas?