4 de abril de 2008

Dudar de todo, menos de la tele

El zapping del jueves por la noche me dejó en el canal Encuentro, a pesar de que no estaban dando las clases de peluquería en cabezas de telgopor que son geniales (les recomiendo, si la ven, la de trenza cosida: ¡no podés dejar de verla!). Pero esta vez estaba el filósofo José Pablo Feinmann en un programa que se llama “Filosofía aquí y ahora”.

Me parece que la clase de ayer era “la duda”. Pero no estoy segura, porque a mi mente espectadora le cuesta seguir una clase sin pizarrón, sin apuntes y sin posibilidad de hacer preguntas a un profesor que sabe mucho de lo que habla, pero que se olvidaba de tirarme un hilo conductor para evitar el atracón de conceptos filosóficos.

Feinmann flotó todo el programa en un mar té con leche en el que cada tanto se escribían palabras sueltas, mientras decía cosas como “El hombre es un ser finito… Bah, el hombre o la mujer. Llamamos hombre porque habría que hacer una revolución para llamarlo de otra manera. Así que el hombre también incluye la mujer. Entonces, el hombre es finito”.

¡Profe, profe! Con decir “ser humano”, ¿no evitamos la revolución y somos justos con la finitud de ambos sexos? Pero este profesor no escucha y sigue hablando. Ahora está con Descartes.

“Cualquiera puede ir y comprarse El Discurso del Método y leerlo en dos o tres horas” dice el profesor que se ve que no conoce mucho a los alumnos que pesca en la pantalla. ¿Para qué? Según Feinmann porque Descartes es el que más dudó y la duda “es lo que le va a cambiar la vida a ud.”, me decía. “Descartes dijo voy a dudar de todo y apagó el televisor de la teología medieval”.

¡Ahora sí! Cuando dijo la palabra clave "televisor" recordé el nudo central de la filosofía electrónica de Feinmann, cuyo concepto madre es “televisión basura” (acuñado en el programa TVR). ¡Profesor! ¿Para ud. la tele es hoy el opio de los pueblos de ayer? ¿Quiénes serían entonces los “padres de la iglesia”? ¿Los Tinelli? ¿No será mucho?

No puede detenerme en mis pensamientos porque al hablar de la televisión el entusiasmo del profesor es incontenible y proclama que “hoy la gente llega a la casa y se sienta a ver la televisión” y que eso ¡no puede ser! porque “la gente usa la televisión para olvidarse de sus problemas” [sic]. Y que por mirar la televisión no se plantea su vida [sic], y por ejemplo “no se plantea que no le gusta su trabajo y que por ahí debería cambiar de trabajo” [sic], porque “¡los medios están para colonizar la subjetividad! ¡Para sujetar al sujeto!” [sic] dice con una emoción que sacude gloriosamente su flequillo intelectual.

Lo más raro de la lección es que el profesor decía en todo momento “Cuando comienzo a dudar, comienzo a ser libre”. Pero se lo veía tan seguro y tan implacable cuando señalaba de la televisión como el origen de los males de las sociedades contemporáneas, que por un momento tuve miedo de que él no fuera libre… ¿O será que la duda cartesiana alcanza a todo menos al principio de la televisión basura? Estaba en esa cavilación cuando le escucho gritar eufórico “¡En la televisión sólo vas a encontrar pavadas!”.

Entonces ahí no más apagué la tele… ¡Feinmann tiene razón! ¡Hay que apagar el televisor! Ahora no sé cómo hacer para enganchar la próxima clase.

7 comentarios:

Roger dijo...

No fue tan difícil seguir el programa. Ni tan complicado. La crítica me parece vacía y gratuita. La intención es buena y los aportes del programa no son para nada despreciables.
Un programa de filosofía... a ver, cómo se te ocurre que podría ser.

Cátedra a/los medios dijo...

La idea es buena. La filosofía es buena. El programa no le hace honor a ninguna de las dos. Por otra parte, el centro de mi observación es la paradoja de usar un soporte que se repudia. Es como ir a dar clases a la universidad y a cada rato, defenestrarla como espacio pedagógico. ¿No es insultar un poco a los televidentes? ¿O de dónde se supone pueden llegar los eventuales alumnos de la clase? ¡De la televisión! Si se espera convocar televidentes, para que salgan de otros espacios, que según el profesor son menos valiosos, ¿a qué decirles todo el tiempo que estuvieron perdiendo su tiempo siendo manipulados? Esa es la contradicción...

adivinador dijo...

Feinman es un personaje que tiene dificultades con la tele, es cierto. Estuvo en TVR hace unos años gesticulando , pegàndole palos mientras la avalaba con su presencia. Es muy contradictorio usar un soporte para quejarse de su inutilidad, me parece.

Marco D´ Santis dijo...

Feinman necesita cámara. La duda no nos hace libre. Es el momento en el que nos CUESTIONAMOS en el que damos un paso hacia ella... y precisamente cuando descubrimos y comunicamos lo que nos generó la duda cuando alcanzamos la libertad.

Todos somos libres en nuestros pensamientos y razonamientos. La cuestión es afuera.

Mariana Sarceda dijo...

Tuve la posibilidad de ver un fragmento del programa de Feinmann. Siento que le faltó algo... Reconozco que hablar de filosofía o pretender hacerlo desde la televisión es una misión por lo menos difícil. Saldría más airoso si no criticara el medio a través del cual difunde su mensaje.

constanza dijo...

Creo que están mirando mal el discurso de Feinmann, no critica la televisión en sí, critica lo que hay en la televisión que aunque es una porquería la gente la sigue eligiendo.
La filosofía es una de las carreras con más prejuicios que puede tener y explicársela a alguien que no tiene ni la menor idea de ella es un tanto complicada. Creo que el objetivo del programa es lograr acercarla a la gente, buscarle el sentido práctico que los que estudiamos filosofía intentamos encontrarle y además dar opción a los que no elegimos ver lo que la mayoría ve por la televisión.
Yo creo que este hombre esta en una tarea un tanto difícil, todos criticamos pero muy pocos intentan cambiar lo que se critica y me parece que lo está haciendo, o intentándolo.

Si te interesa contestarme te dejo mi mail porque no tengo blog.
coty.m@hotmail.com

saludos! :)

Anónimo dijo...

En principio despierta alguna contradicción, pero bueno tampoco es cuestión de pegarle a un heroíco como Feinmann.
El desafío de llegar a mas personas a traves de la tv me parece muy válido, falta ajustar un par de tornillos.
Personalmente después de leer "¿que es la filosofía?" de Feinmann, empecé a dudar mas y realmente me siento mas libre, la filosofía es crítica, es pensar y bueno, me pasa que no lo puedo castigar tan fácil a un tipo que lucha por la filosofía, de alguna forma por la verdad.

Alumno UNLaM jueves-noche