8 de abril de 2008

¿Quién perdió más en el conflicto del campo?


Los coletazos del conflicto del campo llegaron a la prensa, agitando una discusión incierta. Unos acusan de imprecisos a los que hablaron de lock out patronal. Otros señalan las presiones comerciales de la que son víctimas los que hablaron de paro. Como bien sintetizó el sitio www.diariosobrediarios.com.ar en su informe sobre el tema, lo único que sabemos es que "La protesta agropecuaria mostró las debilidades del periodismo capitalino". El chiste de Rep, que publica hoy Página 12, estaría bueno si pudiéramos estar seguros de que hablamos del mismo "pescado podrido", pero lo que se observa en la discusión sobre el papel de los medios es que se centra en la contradicción de los discursos. Un medio puede hablar de "lock out", si presenta a sus lectores los argumentos, al igual que otro puede calificarlo de "paro", si asume con transparencia que escribe desde una posición tomada. Si sólo discuten quién tenía razón se mira demasiado el ombligo.
Ningún medio, ni privado ni estatal, pudo mencionar siquiera que no recibía toda la información que necesitaba del poder, que no podía hablar con todos los que tenía que hablar (¿dónde estuvieron todo este tiempo los voceros de Dreyfus, Nidera, Cargill, AGD, etc? ¿No son estas empresas las del famoso "80%" de la producción concentrada?), que recibía llamados de un lado y otro por lo que había dicho o por lo que había dejado de decir, que había indicaciones acerca de que personas se podía entrevistar y cuáles no. En lugar de aprovechar para sincerar las presiones que la tarea periodística siempre y en todo lugar tiene, y reconocer que el periodista está más cerca de la ciudadanía, hoy la prensa discute sobre "quién tenía más razón: los pro-soja o sus enemigos; los pro-retenciones o sus contricantes".
No en vano el título más impreso en las pantallas las últimas tres semanas fue "Gobierno vs. campo". Si la cobertura es una cuestión de periodismo deportivo, tiene lógica que sigan buscando quién ganó. Pero, sea lock out o paro, se trata de un problema social. Que no tiene ganadores, sino ciudadanos, y no de los dos lados, porque no hay "dos": hay todos. Y hay lectores y espectadores a los que el conflicto nos dejó una única certeza: no sabemos todo lo que tenemos que saber.

2 comentarios:

Dumuro dijo...

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Anónimo dijo...

"(¿dónde estuvieron todo este tiempo los voceros de Dreyfus, Nidera, Cargill, AGD, etc? ¿No son estas empresas las del famoso "80%" de la producción concentrada?)"

No exactamente, los grupos nombrados son exportadores, que efectivamente no hablaron a pesar que se discutía retenciones a las exportaciones.

El 80% concentrado son propietarios rurales o arrendadores como Grobocopatel y otros.