A partir de ahora nos vas a encontrar por ahí, tratando de mejorar que lo hicimos por acá.¡Nos vemos!
Observatorio de medios del sitio www.catedraa.com.ar
A partir de ahora nos vas a encontrar por ahí, tratando de mejorar que lo hicimos por acá.
Anualmente, los diarios La Nación y Clarín organizan una exposición de la industria agropecuaria, conocida como Expoagro, que reúne a todos los sectores proveedores de la actividad. Este año, además, inauguran también Expopesca....La caída de los índices de imagen y la suba de los de audiencia pone en duda la efectividad de la comunicación artificiosa y desmiente el mito de que la gente sólo quiere entretenimiento. Sorpresivamente los cien días reanimaron el rating alicaído de noticieros, demostrando que la política económica tiene más espectadores que el crimen del country. Programas periodísticos y flashes informativos superaron sus marcas habituales gracias a ciudadanos de pronto interesados en la discusión pública. El feriado del 16, el almuerzo de Mirtha, sin figuritas del espectáculo, fue el más visto en cinco años, y el Bailando... perdió audiencia en las noticias de la protesta ciudadana, que a las 20 horas habían juntado casi 40 puntos de rating en tres noticieros.La cadena nacional sumó un promedio de 30 puntos entre todos los canales de Capital Federal. Las ventas de diarios fue el único rubro que no melló la crisis. ¿No era que no interesaba la información?"
Rating informativos de cable: 25,7Sábado 14 de junio de 2008, 17 horas:
Rating canales de TV abierta: 13,4
Rating informativos de cable: 28,7
Rating canales de TV abierta: 23,9
Rating informativos de cable: 31,2
Rating canales de TV abierta: 24,3
Almuerzo de Mirtha Legrand con los representantes del campo: 10.2 (el doble del rating habitual y la marca más alta de los últimos cinco años del ciclo)A las 19 horas:
Telefé Noticias: 12,3
Telenueve: 10,5
América Noticias: 3,8
Duro de domar: 10,2
Telenoche: 17,8 (unas de las marcas más altas del ciclo)
Especial América: 7,9 (con la cobertura en directo de los sucesos duplicó la audiencia habitual del noticiero y mucho más que RSM, que el lunes anterior había medido 2,9)
Show Match: 23,4 (unas de las marcas más bajas del ciclo)
Caiga quien caiga: 17,6 (unas de las marcas más altas del ciclo)
Una campaña que costó $12 millones
Un estudio de la consultora The Media Edge para LA NACION determinó que el Estado gastó $ 12.877.660 en la campaña de spots televisivos y radiales que se emitieron durante abril y mayo, y que tuvieron como objetivo convencer a la opinión pública de que la razón está del lado de la Casa Rosada, y no en los reclamos de los dirigentes y productores agropecuarios. [leer nota completa]
Con el llamado a "llenar la Plaza", el Gobierno gasta $ 1 millón por día
Hay cuatro señores que quieren ganar o ganar. Vení a explicarles que en la Argentina tenemos que ganar todos. Todos a Plaza de Mayo. Miércoles 18, 15 horas". El mensaje parece corto, pero dura 13 segundos, que en los programas exitosos del horario televisivo más caliente cotizan unos 40.000 pesos. Para una campaña intensiva con alta rotación en radio y televisión, tres ejecutivos de centrales de medios -las empresas que se dedican a comercializar espacios publicitarios-le dijeron a Clarín que hay que desembolsar no menos de un millón de pesos por día. [leer nota completa]
Cuántos millones pierde la TV cuando Cristina habla por Cadena NacionalCampaña de siete spots publicitarios, sin números todavía:
Según un minucioso informe del sitio Televisión.com.ar, el gobierno nacional hubiera gastado más de 15 millones de pesos para comprar los espacios televisivos en los que habló Cristina si no hubiera apelado a la Cadena Nacional. Los 152 minutos que la Presidenta insumió los días 25 de mayo, 9,17,18 y 20 de junio se cotizan exactamente en $ 15.006.600. [leer nota completa]
Último momento por Diego Schurman
[Fernández Novoa] Esta semana fue nombrado vicepresidente de Télam, la agencia oficial de noticias que comanda Martín Granovsky. ¿Su misión? Garantizarle vidriera y difusión a la gestión de Cristina Kirchner. (...) En un acto en el Salón Blanco [CF] evaluó la necesidad de una nueva planificación comunicacional. Aceptó que pecó de “ingenua” en la materia. Al otro día de aquel sincericidio, ordenó a Albistur la confección de siete spots temáticos. ¿Los tópicos? “La creación de trabajo”; “La construcción de escuelas”; “El plan energético”; “La seguridad social”, entre otros. Los avisos cierran con la misma frase: “¿Sabías que esto no es lo que prometemos que vamos a hacer, sino lo que ya estamos haciendo? Tenés derecho a saberlo”. Eso revela, una vez más, lo que el Gobierno quiere que se publicite y no logra.
Otra apuesta de Nestlé al negocio del caféPreguntas:
Nestlé reforzó su negocio de café en la Argentina, al lanzar una nueva línea de café instantáneo pero con aroma. La multi, con su corazón en Suiza, es la número uno del mundo en alimentos y por aquí lidera en leche en polvo, café soluble, cereales, bebidas chocolatadas, helados y hasta alimentos para mascotas. El año pasado facturó en el mundo 47.000 millones de euros.
Apostar: Según la RAEQue se trate de "otra apuesta", ¿es que porque negocio de los alimentos se ha convertido en timba tras timba?
2. tr. Arriesgar cierta cantidad de dinero en la creencia de que algo, como un juego, una contienda deportiva, etc., tendrá tal o cual resultado; cantidad que en caso de acierto se recupera aumentada a expensas de las que han perdido quienes no acertaron.
—¿Cómo llegaron a la conclusión de que había que cortar el puente?Una sociedad evaluó que para compensar un hotel 5 estrellas o la osada prueba del vaso de agua, solo quedaba cortar un puente internacional. Otro interesante ejemplo de la gestión de prensa sobre la que se apoya la prensa y de cómo la acción ya no es por la causa, sino para mover la información sobre la causa.
—Habíamos invitado a cuarenta medios con sus periodistas, con todos los gastos pagos, para explicarles qué estaba pasando con la contaminación del río Uruguay. Primero se bajaron siete medios. Después otros veinte. Suspendimos todo y al rato nos enteramos de que habían terminado en el Conrad de Punta del Este, donde Botnia los había llevado para hablarles de lo contrario.
"La estruendosa re-aparición de los escándalos y las disputas internas en los elencos tinellianos durante las últimas semanas dejan mucha tela para el análisis."Por empezar, no parece que haya sido muy estruendosa. Sí es cierto que la supuesta guerra que inventó Jorge Rial la semana pasada al ver que el elenco de este "Bailando por un sueño" no era tan pródigo en el derrame de rating como en años anteriores, tuvo algún eco en otros programas tan hambrientos de sobras como "Intrusos". Porque seguramente a lo que está haciendo mención el analista es a la construcción de pequeñas rencillas de las que dan cuenta "TVR" o "Zapping". Pero lo entendemos, porque estos programas son los únicos que suelen permitirse ver algunos intelectuales y aquellos que militan en el partido "No vemos nunca televisión".
"La estructura social básica está ahí, en el nuevo Manifiesto Tinellista: famosos del mundo, uníos. Todo es televisivo, y si algo hay por fuera de la televisión, solo lo sabremos en tanto y en cuanto se vuelva televisivo."Pero, creanme, los mediáticos tienen más existencia en las páginas de espectáculos de los diarios que en la vida de aquellos que usan la tele para escaparse un rato de las otras luchas que intentan componer el noticiero de la noche hasta el agobio (la última es la "lucha distributiva").
El sitio Diario sobre diarios publicó una interesante reflexión sobre la nota de tapa del diario Crítica, en la que el periodista Diego Genoud reveló trascendentes declaraciones del ex presidente Kirchner, que ilustran muy elocuentemente la posición que el gobierno está tomando en relación a los últimos sucesos de público conocimiento."La nota tuvo un alto valor periodístico: no es habitual leer frases de dirigentes políticos en ambientes distendidos y con la certeza de que no hay periodistas a su alrededor. El firmante del texto, Diego Genoud, es además un profesional reconocido en el ambiente periodístico. El año pasado, el dominical Perfil publicó una nota en la que también consignó que un periodista de su redacción logró ingresar a una reunión de la secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, con sus empleados, de donde reprodujo impactantes textuales de la funcionaria. La nota la firmaron Juan Rezzano y Emilia Delfino. Una pregunta se impone ante este tipo de notas: ¿es correcto que un periodista difunda información que consiguió justamente por no identificarse como periodista?"Es atinado hacer el planteo, pero ¿no es lo mismo que ocurre cuando las grandes firmas develan lo que se supone no proviene de una declaración? Hace unas semanas nos había llamado la atención la coincidencia en tres editoriales dominicales en la transcripción de una frase, también del ex presidente, que se suponía había sido dicha en un ámbito privado. Habíamos pensado entonces que se trataba de un Periodista mosquito, que sobrevolaba los ámbitos de decisión y que transmitía a sus lectores lo allí comentado. En ese caso, el comentario de que el ex presidente había tomado la decisión de hacer hablar en el acto peronista a la actual Presidente ahí no más, arriba del helicóptero, fue la comidilla de todos los periodistas ese fin de semana. ¿Qué diferencia hay entre la develación de Joaquín Morales Solá o de van der Kooy y la de Diego Genoud? Alguien podría suponer que en un caso la fuente está de acuerdo con la delación, y en el otro lo toma desprevenido. ¿Por qué el "periodista mosquito" a veces es festejado, y otras, puesto en cuestión? En cualquier caso, la pregunta debería ser quién hizo más periodismo.

Susana lanzó en mayo de 2008 su revista Susana. Vendió los 80.000 ejemplares de la primera edición. Y sacó una segunda tirada. La revolución vivida por las que quieren ser rubias.
Hace poco, una nena de 4 años propició una discusión sobre el arte abstracto entre lo más granado del mundo del arte. Sus cuadros deslumbraron a críticos y compradores de arte contemporáneo que sucumbieron por un momento a su talento. Un equipo periodístico del programa 60 minutos produjo un documental sobre el fenómeno, con el título "My kid could paint that", replicando la clásica frase del perplejo que ve garabatos donde un crítico aprecia genio artístico."Existe la idea de que el arte moderno no tiene estándares, no tiene verdades. Que si un niño puede hacerlo, entonces puf, el velo se ha corrido de esta farsa. A mitad del documental, Michael Kimmelman, el crítico de arte del New York Times, hace una afirmación provocativa: “Las pinturas clásicas cuentan sus historias sobre la tela, mientras que en el arte moderno esas historias existen afuera del cuadro. Es cómo y por qué el pintor hizo lo que hizo, lo que vende la obra”. (Radar)"
"...la dictadura del marketing me produce urticaria, porque considera que el mundo es simplemente un mercado y los individuos sólo potenciales consumidores. Este es un reduccionismo que crispa a un humanista. Desde la comunicación entendemos que el mundo es fundamentalmente una sociedad, en la que encontramos el mercado, seguro, pero también las instituciones, los gobiernos, los museos, la cultura. Y el individuo, además de consumidor, es una persona que vota, que lee, que tiene un proyecto personal y un larguísimo etcétera" (La Nación).Y que, agregamos, sigue interesado por el arte, más allá de la opinión que suscriba públicamente algún representante del mercado. Cierra la nota sobre la niña pintora "Al final lo único cierto en "My kid could paint that" es que, créame, su hijo no podría hacerlo". Ahora también sabemos que los publicitarios, tampoco.
Un grupo de encuestas ubican la imagen positiva presidencial por debajo de los 26 puntos, mientras que en el otro extremo hay toda una tanda de encuestadores que brindan números mayores a 50 para variables tales como “opiniones favorables”, “apoyo de la opinión pública”, o eufemismos similares que intentan consolidar un número mayoritario a favor de algo. Para una encuesta no hay nada mejor que otra encuesta (especialmente cuando los números vienen de un proveedor oficial).
En cualquiera de los casos, ni los números cierran, ni los sesudos análisis de los comentaristas de turno tienen una base matemática cierta. No puede hoy la Presidente tener mejor aceptación pública que en octubre de 2007, ni perdió la mitad del porcentaje de aprobación que reflejaron esos comicios.
Deducen la mayoría de los cronistas que el caudal de apoyo ciudadano fue del 44,5%. Pero este apenas es el porcentaje que obtuvo la lista ganadora sobre los votos emitidos. Si quisiéramos tomar los comicios como una foto de la opinión de la ciudadanía sería necesario incluir por lo menos a todo el padrón electoral. Que en Argentina es poco más de 27 millones de personas.
En la última elección un 32% de las personas en condiciones de votar no lo hicieron. El 31% de los votos se dirigieron a Cristina Kirchner, y el resto a otros candidatos. Si técnicamente fuera posible equiparar la elección nacional a una encuesta de opinión pública, la conclusión sería que por entonces un tercio aprobaba la figura presidencial, un tercio votaba lo contrario, y un tercio de la población se ubicaría en la categoría “No sabe/No contesta”.
Con lo cual tenemos dos noticias. La buena, es que la Presidente no perdió la mitad de la aprobación social que tenía en el momento de las elecciones, como sostienen los análisis menos favorables, sino apenas un 10% de esta hipotética base de legitimación. La mala es que es poco probable que tenga mayor aceptación pública que la que tuvo en el momento de su consagración. Las leyes de la termodinámica sostienen que la entropía universal es un proceso irreversible, y las de la física nos recuerdan que lo que sube, tiende a bajar. En la matemática política, en cambio, alcanza con un astuto cálculo comunicacional.
Mucho se critica la dedicación que le otorga la Presidente a su vestuario, pero las imágenes de las actividades públicas del 25 de mayo ofrecen la evidencia de que no distrajo un momento de la importante agenda a su arreglo personal, sino que aprovechó el trayecto en avión al acto de Salta para llegar con un atuendo digno de la ocasión.Como muestran las imágenes del momento de la partida en el Aeroparque Jorge Newbery, poco antes de las 11 de la mañana subió al avión oficial vestida de fajina, tal cual haría cualquier viajero de cabotaje. Cuando descendió de la máquina en tierra salteña, lo hizo de tacos e impecable traje a tono con los colores regionales, con lo que se comprueba que aprovechó el tiempo que dura el viaje hacia la provincia del norte para realizar el cambio de atuendo.
Cualquiera que haya viajado, sabe lo mucho que se arruga la ropa en un viaje a tan lejanas comarcas, lo que no sería digno de los compromisos protocolares. Como muestran las fotos oficiales de la galería del sitio de Presidencia de la Nación, la primera mandataria lució impecable desde las primeras actividades oficiales. Exactamente lo que pedía la ocasión.
"Lo fundamental es ser un excelente redactor"
(...) Con tres décadas dedicadas a este oficio asegura que un buen periodista debe ser, ante todo, un buen redactor. Dice que una de las maneras de empaparse en este medio es a través de la capacitación y la cadena televisiva, fundada por Ted Turner, no es ajena a esta situación.
(...)
-¿Qué consejos le daría a un joven periodista?
-Lo vengo diciendo desde hace años: el que sabe escribir bien siempre va a tener trabajo. Sea en radio, televisión o sitios Web, la base es saber armar las palabras para comunicar. En el caso de la televisión es conjugar las palabras con el video para lograr una comunicación distinta y, en muchos casos, más plena. Ser rápido, bueno y preciso es muy importante.
"Así podría explicarse el súbito abandono de su habitual crispación y el canje por el llamado a la unidad y al diálogo que formuló Cristina. Fue súbito y fue, además, a último momento: Néstor Kirchner acordó con su esposa, arriba del helicóptero que los condujo hasta el acto peronista en el cordón bonaerense, que fuera ella y no él, como estaba previsto, la oradora principal."
"Cristina Kirchner se enteró en el helicóptero, en el viaje desde Olivos hacia Almagro, que debería hacerse cargo del micrófono y del discurso. Néstor Kirchner le comunicó ahí, de sopetón, que había decidido no hablar. Venía anticipando que prefería el silencio porque sus palabras, pacíficas o belicosas, sólo ayudarían a la confusión. En el helicóptero se sinceró: No hablaré. Creo que la oportunidad es tuya , le dijo a su esposa."
"Cuentan en Palacio que Néstor Kirchner lo terminó de decidir en el helicóptero, rumbo al estadio de Almagro: él no hablaría, sí la Presidenta. Cristina Fernández no había elaborado su discurso y se vio apremiada para pronunciarlo por un haz de hechos."
¿Qué pasaría si su supermercado amigo cambiara brutalmente el horario de atención? Usted se levanta temprano el domingo, o sale corriendo a buscar la cena familiar, y se encuentra con que decidieron abrir veinte minutos después o cerraron media hora antes. O sea, lo que pasa con los programas de televisión todos los días. ¿O qué pensaría si al comprar el azúcar de siempre, tuviera que llevarse compulsivamente un recetario de bizcochos, a un costo adicional? Eso ocurre con algunos diarios, que imponen suplementos que encarecen el precio ciertos días, sin que el lector pueda prescindir de lo que ni siquiera es un servicio, sino una publicidad que ya pagó un anunciante.
Un último ejemplo para mostrar la debilidad del consumidor de medios: Usted compra la leche chocolatada de siempre, la sirve en la merienda de los chicos y descubre que ahora viene con ¡un toque de vodka! Y nadie se lo había avisado. Puede parecer exagerado, pero es parecido a lo que ocurre cuando en programas “para toda la familia”, irrumpen escenas inconvenientes para los chicos. Si se tratara de un comercio, pediría que le devuelvan el dinero. O llamaría a la radio para quejarse. Cuando son los medios los infractores, ni siquiera sabemos cómo hacer la denuncia...
Siendo que es poco probable que los mismos que cometen las infracciones (o las permiten) sean los que las enmienden, históricamente han sido asociaciones de consumidores, o veedurías ciudadanas, o defensorías, las que prestan ayuda para hacer que los medios cumplan con sus responsabilidades. ¿Por casa? INADI, gracias.
Los observatorios tienen dos misiones, una formadora y otra ciudadana, porque no están para sancionar, sino para ayudar a tomar conciencia cívica. Como muestra la Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social de Perú, cuyas principales actividades están dedicadas a conocer las opiniones del público y organizar actividades de divulgación. Los informes que producen sirven más allá de los lugares para los que fueron pensados, como se ve en el Observatorio Fucatel de Chile, o en el Observatorio da Imprensa de la Universidad brasileña de Campinas, que lleva más de una década brindando información para que, como dice su eslogan, “Usted no vuelva a leer el diario de la misma manera”.
La Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios incluye los derechos de los usuarios de medios en su misión, y ofrece información para que cualquiera sepa qué reclamar y pueda hacerlo a través de ellos. Y como no todo es periodismo en los medios, la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios ofrece un observatorio de publicidad, que analiza y explica mensajes comerciales que pueden ser confusos o engañosos. ¿Tenemos por acá alguna que se anime a algo tan básico?
En Argentina estamos unos años atrasados con relación a los observatorios del mundo. Salvo las iniciativas de Poder Ciudadano en las últimas elecciones, o la de Periodismo Social que monitorea las noticias de infancia junto con la red ANDI, la sociedad ha estado dormida con estos temas. Las asociaciones de consumidores no parecen animarse. El observatorio del INADI ha sido en estos tres años poco participativo y menos productivo. En este contexto, y hasta que aparezca una iniciativa auténticamente ciudadana, deberemos aprender por nuestra cuenta a reclamar a los medios, por lo menos, la misma responsabilidad que tiene un fabricante de leche chocolatada.
Publicada en Hipercrítico
El archivo de este observatorio se puede leer en alosmedios.com.ar.